viernes, 5 de junio de 2020

POESÍA PARA LA ESPERANZA (XXXVIII)

No hay ninguna descripción de la foto disponible.
Egon Schiele, Flores, 1908.
Cantan los niños
en la noche quieta;
¡arroyo claro,

fuente serena!

LOS NIÑOS

    ¿Qué tiene tu divino
corazón en fiesta?

YO

    Un doblar de campanas
perdidas en la niebla.

miércoles, 3 de junio de 2020

POESÍA PARA LA ESPERANZA (XXXVII)

La imagen puede contener: flor y comida
Cy Twombly, Aroma de locura, 1986.
Alguien me dice
que un hombre joven viene
de tiempo en tiempo a visitar tu tumba,

desbroza los hierbajos.

Un hombre joven, dicen, bello
con un sombrero campesino.

Interrogado, dijo
ser un amigo de tus familiares.

¿Quién es esa figura que así acude?

Tal vez eres tú mismo que regresas
para ver dónde estás y depositar
al pie de tus cenizas,
de lluvia o de tristeza
húmedo, un ramo.


José Ángel Valente
(Fragmentos de un libro futuro, 2000).

lunes, 1 de junio de 2020

POESÍA PARA LA ESPERANZA (XXXVI)

La imagen puede contener: exterior
Chaïm Soutine, Hombre rezando, hacia 1921.
 EN LA VOZ DE PACO IBAÑEZ

   En la luna negra
de los bandoleros,
cantan las espuelas.

     Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto?

     ...Las duras espuelas
del bandido inmóvil
que perdió las riendas.

     Caballito frío.
¡Qué perfume de flor de cuchillo!

domingo, 31 de mayo de 2020

POESÍA PARA LA ESPERANZA (XXXV)

La imagen puede contener: 1 persona
Charles Edward Perugini, Una mirada hacia atrás, 1870.
Nunca es tarde para empezar de cero,
para quemar los barcos,
para que alguien te diga:
–Yo solo puedo estar contigo o contra mí.

Nunca es tarde para cortar la cuerda,
para volver a echar las campanas al vuelo,
para beber de esa agua que no ibas a beber.

Nunca es tarde para romper con todo,
para dejar de ser un hombre que no pueda
permitirse un pasado.

Y además
es tan fácil:
llega María, acaba el invierno, sale el sol,
la nieve llora lágrimas de gigante vencido
y de pronto la puerta no es un error del muro
y la calma no es cal viva en el alma
y mis llaves no cierran y abren una prisión.

Es así, tan sencillo de explicar: –Ya no es tarde,
y si antes escribía para poder vivir,
ahora
          quiero vivir
                     para contarlo.

Benjamín Prado
(Ya no es tarde, 2014)

viernes, 29 de mayo de 2020

POESÍA PARA LA ESPERANZA (XXXIV)

La imagen puede contener: una o varias personas y calzado
Ferdinand Hodler, Cansado de la vida, años 1890


No doy a nadie el derecho.
Adoro un trozo de trapo.
Traslado tumbas de lugar.

Traslado tumbas de lugar.
No doy a nadie el derecho.
Yo soy un tipo ridículo
A los rayos del sol,
Azote de las fuentes de soda
Yo me muero de rabia.

Yo no tengo remedio,
Mis propios pelos me acusan
En un altar de ocasión
Las máquinas no perdonan.

Me río detrás de una silla,
mi cara se llena de moscas.

Yo soy quien se expresa mal
Expresa en vistas de qué.

Yo tartamudeo,
Con el pie toco una especie de feto.

¿Para qué son estos estómagos?
¿Quién hizo esta mezcolanza?

Lo mejor es hacer el indio.
Yo digo una cosa por otra.


Nicanor Parra
(Poemas y antipoemas, 1954)

jueves, 28 de mayo de 2020

POESÍA PARA LA ESPERANZA (XXXIII)

Este poema, perteneciente al Carmina Burana, fue creado entre los años 1100 y 1200 y escrito en el latín medieval de las Vagantenlieder, poesías de los vagabundos goliardos. 

O Fortuna, fragmento del Carmina Burana, cantata compuesta por Carl Orff entre 1935 y 1936 

La imagen puede contener: una o varias personas
Rafael Canogar, Los Emigrantes, 1966.
O Fortuna,
velut Luna
statu variabilis,
semper crescis
aut decrescis;
vita detestabilis
nunc obdurat
et tunc curat
ludo mentis aciem,
egestatem,
potestatem
dissolvit ut glaciem.

Sors immanis
et inanis,
rota tu volubilis,
status malus,
vana salus
semper dissolubilis,
obumbrata
et velata
michi quoque niteris;
nunc per ludum
dorsum nudum
fero tui sceleris.

Sors salutis
et virtutis
michi nunc contraria,
est affectus
et defectus
semper in angaria.
Hac in hora
sine mora
corde pulsum tangite;
quod per sortem
sternit fortem,
mecum omnes plangite!

Anónimo
(Siglo XIII)

Fortuna, Emperatriz del Mundo

¡Oh, Fortuna,
como la luna,
de condición variable,
siempre creces
o decreces!
La detestable vida
primero embota
y después estimula,
como juego,
la agudeza de la mente.
La pobreza
y el poder
los disuelve como al hielo.

Suerte cruel
e inútil,
tú eres una rueda voluble
de mala condición;
vana salud,
siempre disoluble,
cubierta de sombras
y velada
brillas también para mí;
ahora, por el juego
de tu maldad,
llevo la espalda desnuda.

La suerte de la salud
y de la virtud
ahora me es contraria;
los afectos
y las carencias
vienen siempre como cosa impuesta.
En esta hora,
sin demora,
impulsad los latidos del corazón,
el cual, por azar
hace caer al fuerte;
¡llorad todos conmigo!


miércoles, 27 de mayo de 2020

POESÍA PARA LA ESPERANZA (XXXII)

No hay ninguna descripción de la foto disponible.Nadie nos ha aclarado todavía
si la mujer de Lot fue convertida
en estatua de sal como castigo
a la curiosidad irrefrenable
y a la desobediencia solamente,
o si se dio la vuelta porque en medio
de todo aquel incendio pavoroso
ardía el corazón que más amaba.


Amalia Bautista
(La mujer de Lot y otros poemas, 1995)